Sudario de Turín – Ver no siempre es creer

Hace varios años se descubrió un popular paño que varios llaman la Sábana Santa de Turín. Esta mortaja era la tela utilizada luego de que Jesús fué torturado por numerosas horas y después crucificado. A lo largo de varios años esta tela se perdió y fue redescubierta otra vez. La prueba de esta tela es prueba de que vivió y murió, pero algunos por el momento dudan de su vericidad. Este artículo discutirá la prueba de su vida. Hay una famosa cita de america que sencillamente dice:”Ver es creer”. Bastante gente no creerán una afirmación o un hecho hasta que lo vean por sí mismos y con sus propios ojos. Para bastante gente, sólo creen en algo que sucedió hace poco en sus vidas. Si un acontecimiento ocurrió en los últimos cien años y está documentado, entonces la multitud va a tener más posibilidades de creerlo. ¿Qué hay de los hechos que tuvieron lugar hace numerosos centenares de años o inclusive una cantidad enorme de años atrás? En ocasiones debemos confiar en las historias de investigadores o presentes a lo largo de ese tiempo. Para la crónica de Dios y Jesús, hemos confiado en las historias encontradas en la Biblia. Estos eventos sucedieron hace una cantidad enorme de años atrás, que en ocasiones es complicado creer que existieran o si el mensaje que nos dejaron era cierto. El redescubrimiento de la Sábana Santa de Turín debería ser la prueba que se requiere para dejar a un lado todas las inquietudes. Varios profesionales de todos los espacios de la ciencia, la religión y las instituciones educativas han “visto” esta mortaja por sí mismos y toda la prueba encontrada en la tela, pero por el momento dudan de que Jesús tenga existencia. Sospecho que ver no en todos los casos es creer, pero ¿qué hay de los hechos? Imagen de un hombre crucificado En el sudario, hay una imagen de lo que se ve ser un hombre crucificado. Por alguna razón u otra se había formado una imagen de un hombre acostado con las manos en la ingle. Los investigadores trataron de saber cómo se formó esta imagen en este paño, inclusive luego de una cantidad enorme de horas de profundo estudio, por el momento no tienen una aclaración completa de lo que ocasionó esto. Los que lograron decir que el hombre del paño fue torturado y crucificado porque hallaron sangre. Esta sangre poseía altos escenarios de bilirrubina, que es un pigmento biliar que sólo se verá en la sangre de un individuo si fué excesivamente golpeada. Imagen de flores Algún cosa que ocasionó que la imagen fuera impresa en el paño, además imprimió otros elementos. En 1985, Alan Whanger M. D., notó que había imágenes de flores. Pasó 4 años intentando de detectar estas flores. Con el apoyo de Avinoam Danin, la autoridad mundial sobre las flores de Israel, ha podido saber que las flores en la imagen eran de Jerusalén. Se encontraba documentado que Jesús fue crucificado en Jerusalén. Monedas pequeñas en cada ojo En la observación posterior, vio que había pequeñas monedas, una en cada ojo del hombre en la imagen. El concepto de este hallazgo muestra el origen y la fecha de creación de la imagen. Él ha podido ver que las monedas poseían las letras UCAI grabadas y había un bastón de Sheppard. Esta era una moneda de Lepton que sólo se descubrió a lo largo de los años 29 – 33 d. C. o el primer siglo. Esto equivalía al penique habitual y se encontraba destinado a Tiberio César y las opciones de que circulara fuera de Israel eran muy pequeñas. La Sábana Santa de Turín y algunas de las pruebas encontradas por la red social científica están prestando asistencia a arrojar más luz sobre este tema. Ver no en todos los casos es creer, porque los hechos son precisamente presentados a todo el planeta, pero por el momento hay varios que se niegan a creer. Quizás lo que nos impide creer realmente es nuestro juicio. Es posible que estemos juzgando los hechos antes de observarlos o escucharlos. Quizás lo que requerimos llevar a cabo es silenciar nuestros corazones para ver la realidad. Biografía del autor: Visita la Sábana Santa de Turín para los últimos descubrimientos sobre la Sábana Santa de Jesús.


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