Música eclesiástica: lo bueno, lo malo y lo feo

A lo largo de las últimas dos décadas la “banda de alabanza” se volvió cada vez más habitual en las iglesias. En el pasado, la exclusiva forma en que el integrante promedio de la iglesia participaba en la música era cantando los himnos con todos los otros o cantando en el coro. De algún forma, estaban cantando con un grupo más importante, por eso si no eran excelentes cantando, no importaba. Con el advenimiento de la banda de alabanza, eso cambió y el resultado en ocasiones fué muy malo. Entonces, ¿qué haces cuando alguien que no es realmente bueno quiere ser parte de la banda? Expuesto: Aunque una banda de alabanza es un grupo, en la mayoría de los casos sólo hay un individuo tocando cada instrumento y quizás unos cuantos cantantes, pero hasta los cantantes acostumbran cantar armonías diferentes. Por eso, todos en la banda están expuestos. No hay tapadera de otros músicos. Si el jugador base toca las notas equivocadas, entonces es muy evidente. Si el baterista no puede sostener un ritmo recurrente, no sólo es algo que tiende a ser visible para la congregación, sino que además provoca que el resto de la banda se estropee. Por eso, en contraste con los coros del pasado, con una banda, no es tan simple no preocuparse si alguien no sabe cantar o tocar bien. El enorme problema: La multitud de la iglesia es “agradable”. Eso no es siempre cierto para todos, pero como un todo, la multitud de la iglesia tiende a no querer herir los sentimientos de la multitud. Mi pregunta es si eso es verdaderamente ser “amable”. En lo personal, no pienso que aceptar que alguien se humille en público sea muy divertido. Tengo la teoría de que la mayor parte de la gente que prueban para American Idol que apestan lo hacen porque la multitud en su iglesia les mencionó que eran buenos y que deberían llevarlo a cabo. Quizás en algunas ocasiones los integrantes de la congregación que no tienen formación musical no se den cuenta de lo mala que es una actuación porque no tienen el escuchado entrenado y crítico de un músico, pero pienso que en la mayor parte de las situaciones, la multitud sólo está intentando de ser “agradable”. Quizás lo que verdaderamente están realizando es intentar evadir su propia irritación, pero usted tiene la posibilidad de ser honesto sobre la carencia de capacidad musical de un individuo sin ser mezquino. El Otro Enorme Problema: Los músicos son arrogantes, testarudos y testarudos. Sólo bromeaba… ¿o no? Hace un tiempo tuvimos un inconveniente con varios de los músicos de mi iglesia. Se encontraba comentando con un amigo y me mencionó que tienen una expresión en su iglesia:”Son artistas”. Los reales artistas por lo general son interesados y muy personales sobre su arte. Entonces, tienen la posibilidad de parecer arrogantes, testarudos o muy testarudos. Sea como sea que desees llamarlo, la pasión puede provocar algunos inconvenientes difíciles. La realidad es que la mayor parte de los programas de música religiosa (y programas de teatro) tienen inconvenientes gracias a esto, más que otros ministerios de la iglesia. Dos Perspectivas: Entonces, digamos que como jefe de la banda, usted superó la necesidad de ser “agradable” y se dió cuenta de que verdaderamente puede mencionarle a alguien cuando no es realmente bueno. ¿Cuándo haces eso? Seguro, si usted cuenta con una congregación de 1000, seguramente tenga numerosos buenos músicos para cada instrumento. seguramente podrías inclusive llevar a cabo audiciones. No obstante, si usted cuenta con una congregación de 100, sus configuraciones son limitadas. Es viable que no tenga personas con vivencia con algunos instrumentos o complementos musicales. Desde mi vivencia, tu elección de quién puede estar en la banda (basada en la habilidad) es dependiente de tu visión de lo que la banda es para: 1. Una visión es que la banda está dirigiendo la adoración y con la congregación en cabeza, el propósito es tener tanta calidad como se pueda para la música. 2. Otra visión es que la banda juega el papel de un alcance o una forma para que los integrantes se involucren en la iglesia. El propósito es integrar a la gente. Son dos perspectivas opuestas. Con la primera visión, si alguien no es realmente bueno, no se le dejará tocar en la banda. La banda puede inclusive prescindir de algunos instrumentos o cantantes para asegurarse de que todos los comprometidos son hábiles y la música es buena. Es un grupo único. Con la segunda visión, ser un grupo inclusivo es la misión, por eso la gente que tienen


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