Memoria Activa

Sucedió que cuando Moisés levantó su mano, Israel se fortaleció, y cuando bajó su mano, Amalec se fortaleció (Éxodo 17:11). ¿Fueron las manos de Moisés las que triunfaron la guerra o la perdieron? Más bien, en tanto que Israel mirase hacia el cielo y sometiera su corazón a su Padre en el Cielo, prevalecerían (Rosh Hashaná 3:8). Suena hermoso, pero ¿quién se encontraba viendo las manos de Moisés? No podrían ser los soldados que estaban en la batalla:”¿Podemos parar nuestra pelea de espadas para que yo logre ver hacia el cielo?” Debe existir sido la multitud segura dentro de las Nubes de Gloria que estaban observando a Moisés. ¿Se han quedado todo el día al pie del monte observando, y olvidaron en el instante a Dios cuando Moisés bajó sus manos? Si ellos estaban viendo hacia Moisés en el monte, ¿por qué tuvo que alzar las manos? Esta era la guerra de “Zachor”, que significa “Recuerda”. Se nos ordena acordarse cómo Amalec atacó a Israel en su sendero de Egipto al Sinaí. Moisés levantó sus manos porque pretendía que la multitud dentro de la Nube recordara que había una guerra justo afuera del campamento. Los soldados estaban realizando su trabajo. La multitud poseía que acordarse a los soldados a lo largo de cada instante de la guerra. Cuando la multitud dejó de ver al cielo en oración por esos que estaban en guerra, los soldados perdieron su fuerza. Necesitaban que la multitud volviera a casa para recordarlos, y rezar por ellos. ¿Con qué continuidad pensamos en nuestros soldados en Afganistán e Iraq que luchan por su país? ¿Cuántas ocasiones al día rezamos por ellos? Bajemos “nuestras manos” y olvidemos ver hacia el cielo y oremos por su custodia. ¿Con qué continuidad recordamos que los soldados arriesgan su historia por Israel? ¿Estamos viendo las manos de Moisés, recordándonos que todo el tiempo pensamos en ellas y oramos? ¿Nos olvidamos de ellos y dejamos de ver al cielo en oración? Tenemos la posibilidad de “recordar” la guerra con Amalec, pero ¿cuántas ocasiones recordamos a Gilad Shalit, que pasó cinco años como rehén de Hamás? Hay gente a lo que nos rodea que está peleando guerras contra contrincantes físicos, hambre, crueldad, ignorancia y odio, y Moisés nos apunta hacia arriba para que los debemos recordar y oremos, y no obstante… Moisés fue criticado por Dios por su enfoque de “Manos Señaladas hacia Arriba”. Es bastante simple escalar una montaña y ver hacia el cielo cuando alguien más está peleando. Dios pretendía que Moisés peleara, no para ser un Indicio del Cielo. Indicar el Cielo es un privilegio que primero debemos ganar al estar de manera directa comprometidos. Moisés comprendió, por eso levantó las manos; enseñaba al pueblo a usarlas para lograr el Cielo. No era bastante para ellos ver hacia Moisés, sino que poseían que lograr hacia arriba, como su maestro. Es muy simple ver al cielo en la seguridad de la Nube. Ver hacia el Cielo sin alcanzarlo no se considera un deber con el Cielo. Moisés bajó las manos y ellos se olvidaron de esta forma, porque estaban viendo sin llegar. Zachor es un llamado a lograr, una llamada a la acción; un mensaje que sólo escucharemos cuando “recordemos” a esos que están en primera línea de vida de manera directa en compromiso en la guerra. Se nos ordena “Recordar” el Shabat santificándolo con la acción. Se nos ordena “Recordar” lo que le ocurrió a Miriam, quien habló mal de su hermano Moisés y cambió activamente nuestro alegato. La preferible forma de “Recordar” es lograr activamente lo verdaderamente prominente. Redacta una carta a un soldado. Envía un pack. Envía un mensaje al planeta de que recordamos a Gilad. No tenemos la posibilidad de ver hacia arriba, debemos llegar. Biografía del autor: Aprende y revela las profecías divinas con el rabino Simcha Weinberg de la sagrada Torah, la ley judía, el misticismo, la Kabbalah y las profecías judías.


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