La fe y el negocio cristiano

Este artículo nos anima a no conformarnos con el segundo mejor, sino a recibir la perspectiva de Dios para nuestros negocios y creer en Sus proyectos y fines que conocí con algunos amigos hace poco. La conversación próximamente se centró en el establecimiento de misiones, la perspectiva y los objetivos. “¿Para qué crees a Dios en tu revista?”, llegó la pregunta inesperada. “Para vender 50.000 copias?””No,” le contesté, suponiendo que se encontraba comentando con fe,”100.000 copias van a ser suficientes” La respuesta fue inesperada, inclusive asombroso, y llamó al arrepentimiento. “Incluso con 100.000 copias, sigues limitando a Dios”. Eso me logró suponer. Fuí educado para suponer en misiones a extenso y corto período, y también misiones para el mediano período. Me he entrenado como consultor y hago hincapié en la consideración de la idealización tanto para los cristianos como para los no cristianos; pero hubo algo en la afirmación que verdaderamente me chocó. La conversación siguió. Lo que usted requiere llevar a cabo es conseguir la perspectiva de Dios y pedirle que le llene con la fe, pero acuérdese que Él no en todos los casos le otorga el grupo terminado de normas, usted sólo requiere obedecerle y como usted lo realiza, Él le guiará. Él les va a decir la dirección donde estan destinados, pero va a existir un desenvolvimiento mientras caminen con Él. Hagas lo que hagas, no limites a Dios “Cuando reflexioné sobre estas declaraciones, comencé a hacerme algunas cuestiones. ¿Niega esto la idealización del negocio? ¿No ha dicho Jesús mismo que somos los primeros en contar el valor y el plan antes de llenar la labor (Lucas 14:28)? Entonces, ¿cuál es la conexión entre idealización y fe? Hay algo de inteligencia en la teoría de los negocios, pero el pueblo de Dios requiere empezar a planear desde un criterio diferente – el de Dios. La idealización empieza con la primera recepción de la perspectiva de Él. Requerimos escribir la perspectiva que Él nos dió, dejarla clara y después comenzar a crear nuestras misiones cerca de ella. Nuestras misiones a corto, mediano y extenso período tienen que ser incorporadas a la perspectiva general recibida de Él. Su perspectiva debe señalar precisamente lo que usted quiere llevar a cabo, cuándo llevarlo a cabo y dónde y cómo llevarlo a cabo. Dios puede ofrecer hasta los datos más chicos como lo logró con el tabernáculo. La idealización no es opcional, sino obligatoria para algún perspectiva que prospere. Se requiere la idealización para sobresalir en los negocios y la excelencia es un producto de una aceptable idealización. La calidad del desarrollo de idealización establece la calidad del resultado final. Proverbios 23:3-4 dice que un visionario es un constructor. La perspectiva en sí misma es un plan divino, y entonces necesita hechos divinos para que se cumpla. Jabez Entonces, ¿cómo se consigue la perspectiva de Dios? Una de las primordiales enseñanzas restauradas a la Iglesia hoy se enfoca en la oración de Jabez. Pienso que nos encontramos accediendo en la ejecución de esta verdad con un objetivo. Dios es sin limites y ese hecho debe saber nuestro acercamiento, porque con Cristo todas las cosas son probables. Si usted se estuvo concentrando en su plan de negocios y se quedó satisfecho con algún incremento aquí y allá apoyado en las estadísticas o indagaciones que usted cuenta con frente a usted, entonces es tiempo de parar y rezar la oración Jabez. Es tiempo de soñar con Dios sobre sus opciones. Jabez le pidió a Dios que lo bendijera y Dios le concedió su petición. Para comprender y ver lo que Jabez se encontraba pidiendo, requerimos determinar la palabra bendición. Bendecir sencillamente significa poner el favor de Dios en ti. Esto supone que la mano de Dios está en tus asuntos. Trae triunfo, paz, prosperidad, favor, felicidad y la lista sigue en pié. Jabez pidió que Sus fronteras fueran ampliadas.como hombres de negocios, esta debería ser además nuestra oración. Señor, amplía mis fronteras. Jesús ha dicho en Juan 5:30 que Él mismo no podía llevar a cabo nada. Nosotros tampoco tenemos la posibilidad de. Recuerde, Dios es con la capacidad de llevar a cabo bastante más de lo que tenemos la posibilidad de suponer, preguntar o imaginar (Ef. 3:20). Esto nos trae de vuelta a lo fundamental en relación a nuestra relación con Dios. No se apoya en estadísticas, consejos de profesionales, indagaciones, etc., por muy indispensables que sean, sino en la fe. La fe es la seguridad de las cosas esperadas y la prueba de las cosas que no se aprecian (Él


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