Estudio budista: Pautas para ser una buena persona parte 1

Las “Pautas budistas para ser una aceptable persona” fueron escritas por antiguos sabios chinos. Este estudio se compone de ocho partes, por eso si todavía no se ha suscrito a la columna aquí, por favor tómese un instante para llevarlo a cabo. únicamente debes hallar el enlace de suscripción cerca de la foto de los autores y lleve a cabo clic en él, ningún contenido publicitario atormentará su mail que prometemos. Siempre que se publique una sección, se le notificará de forma automática por mail. Las “Pautas budistas para ser una aceptable persona” nos enseñan las normas para ser un óptimo ser humano. Primero, nos enseña a respetar y amar a nuestros padres y a ser amables con nuestros hermanos y hermanas. En segundo lugar, enseña cómo jugar con la gente y cómo realizar nuestras tareas del día a día como corresponde. Además nos enseña a ser el tipo de persona donde alguno y cada uno puede confiar. Además, nos enseña a amar a todos los seres sintientes y a acompañar a la gente bondadosas y virtuosas. Luego de haber aprendido a llevar a cabo todo lo mencionado, tenemos la posibilidad de agrandar nuestros entendimientos aprendiendo las artes y la literatura más allá de nuestros horizontes. En el budismo da igual cuál sea tu edad o estatus en la vida, todos poseemos padres y mantendremos a estos padres para esta vida, estén vivos o no. Y en budista, cuando un padre muere, es correspondiente recordarles con tristeza a lo largo de tres años consecutivos y no olvidar jamás el aniversario de su muerte. Recuérdalos con tristeza no supone que nos deprimamos y permanezcamos de esta forma, sólo supone que mantengamos su paso en la primera línea de nuestras mentes y quizás hagamos algo para recordarlos ocasionalmente. La sección primera de este estudio será: Respetar y amar a nuestros padres en el hogar -Cuando nuestros padres nos llaman, debemos responderles inmediatamente. Cuando nos aseguran que hagamos algo, debemos llevarlo a cabo de manera rápida. Cuando nuestros padres nos instruyen, debemos escuchar respetuosamente. Cuando nos regañan, debemos aceptar sinceramente lo que dicen. Deberíamos confirmarnos de que nuestros padres estén calientes en invierno y frescos en verano. Por la mañana, deberíamos saludarlos y mostrarles que nos importa. Durante la noche, debemos confirmarnos de que descansan cómodamente. Antes de salir, deberíamos decírselo a nuestros padres. Cuando volvamos, deberíamos decirles que hemos vuelto. Deberíamos transcurrir una vida rutinaria, y no cambiar todo el tiempo de opinión en todo lo que hacemos. Inclusive cuando un asunto es trivial, no debemos accionar sin permiso o sencillamente llevar a cabo lo que nos plazca. Si lo hacemos, entonces por el momento no somos un pequeño obediente. No debemos esconder ninguna posesión, por chiquita que sea, a nuestros padres. Si lo hacemos, se sentirán heridos. Cuando algo gusta a nuestros padres, y es correspondiente, debemos llevar a cabo todo lo viable para proveerles. Cuando algo desagrada a nuestros padres, deberíamos quitarlo. Si nos lesionamos, vamos a hacer que nuestros padres se preocupen. Si hacemos algo que no sea virtuoso, se sentirán avergonzados. Cuando nuestros padres nos adoran, es simple ser respetuosos y cariñosos. Cuando no nos adoran, acatando y amando esos medios poseemos un corazón noble. Si nuestros padres hacen algo malo, debemos instarlos a cambiar. Hazlo con una expresión amable y una voz afectuosa. Si nuestros padres no admiten nuestro consejo, inténtalo otra vez en el momento en que estén de mejor humor. Si aún no escuchan, nuestras lágrimas sinceras les van a exponer cuán intensamente nos preocupamos. Si se enfadaran con nosotros, no se lo echen en cara. Cuando nuestros padres están enfermos, debemos confirmarnos de que toman el medicamento acertado. Protege de ellos día y noche, y no los dejes solos. Por tres años luego del fallecimiento de nuestros padres, debemos recordarles con tristeza. Deberíamos vivir sencillamente y no adornar nuestra casa. Evite la fiestecita, la carne y el alcohol. Deberíamos ordenar el funeral de nuestros padres de una forma correcta. Siempre debemos honrarlos como si estuvieran vivos y, más que nada en el aniversario de su muerte, recordarlos con un corazón sincero. En ocasiones la parte más complicado de ser budista es mantenerse moral, y propio en lo que el Buda enseñó era el sendero acertado, el sendero virtuoso y el sendero que lleva a la iluminación. Padres día tras días


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