El Sello–El Templado Convertirse en la Persona Sellada

El Sello marca tu cuerpo como una vivienda santa. Cuando se sella tu cuerpo se transforma en un templo del Espíritu Santo en un templo que se transforma en un templo. Te conviertes en uno con Dios en lugar de uno con algún otra persona. Jesús fue culpado a muerte y murió en la cruz. Él resucitó de entre los muertos al tercer día luego de su muerte. Su cuerpo era un templo del Espíritu Santo. Habló de esto cuando predijo su muerte. “Destruye este templo”, ha dicho Jesús a las autoridades religiosas,”y yo lo reconstruiré en tres días”. Las autoridades reflexionaron que se encontraba loco. ¿Cómo podría un individuo crear el espectacular templo en Jerusalén en algunos días? Pero esas mismas autoridades conspiraban para matar a Jesús en esos días. Puede que no hayan comprendido que Él habló de Su resurrección luego de Su muerte, pero planearon matarlo. El Cuerpo de Jesús era un templo del Espíritu Santo. Esto es lo que Jesús aseguró sobre sí mismo y es verdad. Tienen la posibilidad de ser sellados y transformarse en otro reducido templo del Espíritu Santo en el que se conviertan los temploscentes. Pero además puedes unirte a otro. Si te unes al cuerpo pornográfico en vez del Cuerpo de Cristo te volverás uno con ese cuerpo. Si tienes sexo con una prostituta, te has vuelto verdaderamente uno con ella. La unidad no se restringe a las camas de matrimonio. Te conviertes en uno con alguno a quien te unes sexualmente. Y no obstante, puedes unirte al cuerpo pornográfico sin tener sexo con nadie. Puedes unirte al cuerpo pornográfico teniendo pensamientos y sentimientos. Si usted cuenta con pensamientos y sentimientos de lujuria y avaricia para otra gente que no sean su cónyuge, entonces usted se une a ese cuerpo. Esto es lo que Jesús te enseñó, por medio de Dios. Tus pensamientos y sentimientos tienen la posibilidad de contaminarte como pornográfico o tienen la posibilidad de santificarte en un templo santo. Es una guerra que peleas día tras días. La guerra contra tus propios deseos naturales. Contribuye a sellarse. Pero eso no acaba la guerra. Tú eres el que pelea. No obstante, no tienes que pelear solo. Dios va a estar con ustedes en el momento en que estén sellados. Cuando tu templo se contamine, Él te buscará. Te buscará y te va a encontrar. Y Él te va a devolver a Él. Entonces te vuelves a santificar en otro templo. Dios te va a proporcionar una exclusiva visión de la multitud. Donde en algún momento los viste como elementos sexuales, sólo se vuelven atractivos. Y después, cuando una vez los viste como atractivos, se convierten en personas únicas con defectos y potencial. Esto no va a ocurrir de un día para el otro. Cuando estás sellado, Dios te va a proteger de la fornicación. Ese cambio sucede de manera rápida. Pero usted por el momento va a tener tendencias sexuales en su persona natural: lujuria y avaricia. Por eso es una guerra continua que pelean día tras días. En ocasiones va a existir paz por un tiempo cuando no poseas mucha percepción del deseo de raros. Y en ocasiones tienes esos pensamientos y sentimientos de deseo y luchas contra ellos. Pero cuando profanan su templo con esos deseos, Jesús viene a buscarlos. Él quiere devolverte a Su excelencia. En Él puedes volver a ser un templo santo. Cuando te sellas, te conviertes en Jesús. Te sacrificas día tras días. Tienes menos lujuria pero mucha más santidad con el templo que se hace cuando recibís el Sello. Biografía del autor: Y en este momento Jason quisiera invitarte a recibir tu reporte GRATUITO ¿Estás cometiendo estos fallos como católico? www.sealsecrets.com y visita para saber de cómo ser sellado en www.sealofthesoul.com Jason Witt


Deja un comentario