Cuando Jesús “voló al cielo”

Miles de individuos suponen que Jesús verdaderamente voló al cielo para Dios, quien se encontraba haciendo un trabajo como un titiritero desde un espacio llamado cielo. Ellos consiguen la iniciativa del Evangelio de Lucas y su segundo volumen, el Libro de los Hechos. Las dos son de todos modos solo una obra en dos volúmenes, que no se acostumbra admitir. La misma gente que piensa a Jesús volando hacia el cielo además piensa que, un día, Dios tirará el telón hacia atrás, arrebatará a esos que son cristianos en lo que ellos llaman “el rapto”, y entonces desatará todo el infierno sobre todos los que han quedado atrás. Cuando Copérnico y Galileo reformularon cómo observamos el universo, la crónica de Jesús ascendiendo y algún día regresando dejó de tener sentido. Sencillamente no hay arriba o abajo en el universo. Es complicado creer que la multitud logre ignorar la ciencia hasta el punto de que verdaderamente crea verdaderamente las historias de Lucas y Hechos, en lugar de saber lo que simbólicamente apuntan. Si fueras un judío del primer siglo leyendo la crónica de Luke, no tendrías ningún inconveniente con esta historia en relación a su lógica en una era científica. Eso es porque tenías en cuenta que jamás se suponía que fuera a ser leído como si verdaderamente hubiera pasado. Desgraciadamente, la iglesia cristiana muy próximamente se volvió muy antisemita, tal es así que cuando estas escrituras escritas originalmente por los judíos pasaron a manos de los gentiles, la multitud perdió todo contacto con visto que las escrituras utilizan un medio judío de contar historias popular como midrash. El obispo episcopaliano John Shelby Spong enseña que el midrash “es tanto una recopilación de las interpretaciones de la Sagrada Escritura como un procedimiento para la propagación continua de la Sagrada Escritura. Viene en tres formas: Halakah, Haggadah y Pesiqta. Halakah es una interpretación de la ley, la sagrada Torah. Hagadá es la interpretación de una historia o un acontecimiento relacionándolo con otra historia o acontecimiento de la historia sagrada. Pesiqta es un sermón o exhortación entera redactada midrashicalmente para capturar temas del pasado y hacerlos operativos en el presente. Los sermones de Pedro y Pablo en el Libro de los Hechos, de esta forma como el extenso alegato de Esteban, son ejemplos en el Nuevo Testamento de Pesiqta “, prosigue Spong:” Midrash es la forma judía de decir que todo lo que se venera en el presente debe de alguna forma estar conectado con un instante sagrado del pasado. Es la aptitud de reelaborar un tema obsoleto en un nuevo contexto. Es la afirmación de una verdad eterna que está en el sendero de fe de un pueblo para que esta verdad logre ser vivida otra vez en cada generación. Es el reconocimiento de que la realidad de Dios no está atada dentro de los parámetros del tiempo, sino que sus ecos eternos tienen la posibilidad de ser y son escuchados otra vez en cada generación. Los símbolos que encierran la crónica de Lucas sobre la ascensión y la venida del espíritu se escribieron antes de que alguien lanzara un cohete al cielo y descubriera que no era como un enorme tazón de ensalada azul, sino que era poroso y conducía al infinito más allá. De hecho, los antiguos creían que los cielos consistían en agua, razón por la cual todavía hoy hablamos al cielo como “el más allá azul”. Sobre nosotros había un firmamento, una clase de cúpula de cristal, con el mar azul sobre él. Había ventanas en la cúpula de cristal, que se abrieron para provocar el Diluvio de Noé en la mitología. El trono de Dios se encontraba por arriba de todo lo mencionado, por eso los salmos describen a Dios como “cabalgando sobre las aguas” y triunfando sobre ellas. Nadie en ese entonces poseía la sensación de que el universo era mayormente un extendido espacio vacío. Cuando se lee el midrash, no se pregunta si sucedió, sino que se pregunta qué significan los símbolos de esa etapa en la vida diaria. No sólo la crónica de la ascensión, sino que todos los evangelios están escritos en estilo midrashico. Ellos toman historias antiguas y nos detallan el concepto de la vida de Jesús para nosotros, volviendo a contar estas historias en una exclusiva forma. Con los evangelios, no se pregunta qué pasó. Usted pregunta lo que el simbolismo apunta en nuestra vida


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