Creencia en Dios (O no?)

Creencia en Dios: (O no?) Un amigo mío me mencionó que era ateo. Le pregunté qué significaba eso. Dijo:”Significa que no creo en Dios”. Le pregunté:”¿Qué deseas decir con Dios?” Dijo:”Un ser divino que desarrolló el planeta y que nos evalúa.” Yo respondí:”Yo tampoco creo en ese dios, pero no soy ateo. Cuando alguien me pregunta:”¿Crees en Dios?” No se calcula. Es como preguntarme si creo en ese árbol. Dios es evidente para mí, no es algo en lo que necesito creer o no creer. Si dijera lo que es Dios, sólo puedo ofrecer:”Dios es”. En el instante en que empiezas a agregar adjetivos creas restricciones y haces a Dios más reducido. Los dioses en los que la mayor parte de la multitud cree son muy chicos. Esto se origina por que la multitud crea dios a su propia imagen. Por eso terminamos con un dios que es testarudo, que tiene rencores, que nos perdonará si suponemos las cosas correctas, que nos permite en un paraíso trascendente si somos “buenos” y nos envía al infierno si somos pésimos. En algunos sistemas de creencias (cristiano, islámico, judaísmo) se conoce que Dios nos ha enviado a la guerra para matar a los no creyentes o a alguno con quien esté disgustado. En las ediciones más antiguas del mormonismo, Dios le dice a un hombre de 40 años que se piensa que se case con una chica de quince años y la agregue a su grupo de esposas. El dios de los humanos le dice a la multitud todo tipo de locuras que llevar a cabo y decir que son hirientes para los otros. Los humanos justifican matar, violar, quitar, quitar, fanatizar y actuar groseramente en nombre de Dios. Si usted cree en un dios que evalúa, entonces tiende a evaluar además. Es un juego de quién está dentro y quién está fuera, quién se salva y quién está culpado. Si hubiera un ser divino que pensara de esa forma, yo no podría estar en este universo. Oportunamente, no lo hay. Todo lo que poseemos son imágenes hechas por gente que piensa que las imágenes existen. Desnúdalo todo y llévalo a la contemplación, a la oración, a la meditación, al arte, a la música, a caminar por el bosque. ¿Qué sabes con seguridad? Dios lo es. (Esto es, hay algo bastante más de sabiduría que mi propia mente-hay algo que está dando en-alguna sabiduría creativa. Lo estoy.como soy consciente, lo verdaderamente posible es que permanezca. ¿Pero con quién me identifico yo? La desaparición es algo seguro. Algún día esta vida como la conozco va a finalizar. Lo sé. Es más simple hallar un sistema de creencias y prenderse. Entonces no tienes que suponer. Alguien más le va a decir qué creer y qué llevar a cabo. únicamente debes mostrarse y continuar las reglas. No tienes que aparecerte, sólo di que crees. No se requiere ninguna prueba. No “creo” en nada. Yo no “creo” en Dios, por lo menos no en el que todos hablan. No soy ateo, porque un ateo “cree” que no hay poder superior. Eso no posee ningún sentido en absoluto, pero respeto a los ateos por por lo menos empezar el desarrollo de retar las creencias y suponer por sí mismos. Me encanta Agnóstico, habiendo sido uno, porque admiten que no lo saben. La mayor parte de nosotros somos DK al cuadrado. No entendemos lo que no entendemos. Por eso fingimos que lo entendemos, y nos convencemos de que es verdad. En el Nuevo Testamento hay una cita:”Buscad primero el Reino… y todo lo demás va a ser añadido”. Creer en esta afirmación no significa nada. El versículo habla de rendirse. En las religiones orientales se enmarcaría como no apego o no resistencia. No creas en ello, sólo hazlo. Pruébalo. Crea la suposición de trabajo de que hay una Sabiduría más grande que tú y que Ella sabe más que tú, y se rinde a ella. Suelta. Tener misiones si deseas, pero libera tu apego a los resultados. Mira lo que se lleva a cabo. Trabaja en la seguridad. Permite lo que es y continúa. Nada de esto debe ver con las creencias. Esto es una costumbre espiritual. No supone ninguna regla o ritual particular, ningún dios que poseas que complacer, ningún infierno que evadir o el cielo que aguardar – sólo tú presente ahora mismo oyendo, sintiendo, sintiendo, sintiendo lo que Dios, el Universo, o algún nombre que elijas, te está empujando a llevar a cabo. Biografía del autor: William Frank Diedrich es un orador, exe


Deja un comentario